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62 - Florencia y Toscana - Donde la vida es arte - Revista

5,95Eur
Editado por:
Altair revista SL
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Descripción:

62 - Florencia y Toscana. Donde la vida es arte.
Idioma: ESPAÑOL.
Páginas 162 .
Año de edición 11/2009.
Una tierra de artistas y revolucionarios.
Ciudades monumentales, campos dispuestos con geometría exquisita, preciosas y fortificadas casonas de labranza en los altozanos, zigzagueantes columnas de cipreses que se estiran hacia la lontananza... Más que un territorio, Toscana es todo un mundo asociado a buen gusto y cultura. Pero, no conviene olvidarlo, esa Toscana armónica es una creación de gente brava, tozuda y luchadora, la patria de partisanos y revolucionarios, habituados a defender sus derechos y su esencia contra cualquier poder impuesto. Por eso, no debe extrañar la pugna legal entablada por el control de la imagen toscana, para poner coto a su uso como reclamo publicitario: los toscanos están hartos de la representación empalagosa que, a menudo, se transmite de su tierra. En ella sucedieron hechos trascendentales. Por ejemplo, durante el Renacimiento se cuestionó el yugo de los dogmas religiosos y se dio prioridad a la experimentación frente a la doctrina. Liberados de arneses mentales, los toscanos interiorizaron que cuanto existe y sucede se puede comprender a través de la razón, sin que el conocimiento tenga otros límites que los propios del hombre y de su época. Pasarían siglos antes de otra revuelta de esas dimensiones y consecuencias. Los ámbitos en los que influyó fueron ingentes, desde la perspectiva pictórica a la anatomía, de los volúmenes arquitectónicos a la mecánica, las matemáticas o la geografía. Pero el Renacimiento no fue solo un triunfo del intelecto, sino también de la piel; una liberación de los sentidos, y la recuperación de la belleza como un derecho irrenunciable. Pocas veces han coincidido tantos talentos artísticos en un espacio tan reducido y en un tiempo tan concreto. Se comprueba en cualquier recorrido por la región, sin que haga falta entrar en ninguna pinacoteca, palacio o templo para percibirlo: plazas, campanarios, cúpulas, incluso camposantos, llevan el sello de toscanos geniales que pusieron su ciencia y su arte al servicio del bien común. En nuestro recorrido a través de la región, hemos contado con la ayuda de dos toscanos adoptivos, vocacionales, Rossend Domènech, corresponsal de El Periódico en Roma, y Jordi Canals, profesor en la Universidad de Trento, quienes pusieron sus muchas vivencias, lecturas y reflexiones al servicio de este monográfico toscano de Altaïr. Que conste nuestro agradecimiento más sincero para ambos.Ambos nos dedicaron su tiempo y su sabiduría con tanta generosidad como paciencia. Muchas gracias a los dos.